Nuestra historia
Mi nombre es Gastón Bello Lusiardo, éste emprendimiento nació en febrero del 2012, a partir de un descubrimiento simple pero profundo: mi amor por la madera. Desde el comienzo, la idea fue crear piezas utilitarias y de calidad, objetos pensados para usarse, disfrutarse y durar en el tiempo.
Con los años y muchos proyectos recorridos, el espíritu sigue siendo el mismo que el del primer día: pasión, dedicación y respeto por el material. Hoy ese camino se apoya en una mayor experiencia, mejores procesos y el desafío constante de seguir creciendo, aprendiendo y creando.
Nuestros valores
Creemos en el valor de lo bien hecho, en los detalles y en el tiempo dedicado a cada pieza. Trabajamos con maderas seleccionadas y procesos cuidados, priorizando la calidad por sobre la cantidad. Cada producto refleja nuestro compromiso con la honestidad, la durabilidad y el respeto por el oficio, con la convicción de que la madera no es solo un material, sino el soporte de momentos, vínculos y recuerdos que se construyen alrededor de ella.
Hoy
Cada pieza que sale de nuestro taller busca acompañar encuentros, charlas largas, asados compartidos y mesas llenas. Nos mueve la idea de crear objetos que no solo cumplan una función, sino que formen parte de historias. Porque cuando un producto está bien hecho, se nota… y se queda.
Manifiesto
Creemos en los objetos que se usan, se tocan y se comparten.
En la madera trabajada con respeto, tiempo y dedicación.
Creemos que la calidad no es un lujo, sino una forma de hacer las cosas bien.
Que lo auténtico se siente en los detalles y se reconoce con los años.
No hacemos productos apurados ni piezas sin historia.
Creamos objetos que acompañan encuentros, celebraciones y momentos simples que valen mucho.
Porque la madera guarda calidez, artesanía y recuerdos.
Y cuando está bien hecha, se transforma en parte de la mesa, de la charla y del vínculo.